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jueves, 21 de abril de 2011

Gestiona Radio apuesta por la reputación y la RSC en sus contenidos

Aunque muchas veces se pueda pensar que no tienen nada que ver, la reputación corporativa no debe desligarse de la responsabilidad social corporativa, ya que ésta forma parte de ella. En entradas anteriores hemos hablado de cómo gestionar la reputación, de casos de éxito (y de otros más desafortunados)... pero no debemos perder de vista la RSC como elemento de reputación.

Gestiona Radio es uno de los ejemplos que demuestran la relación que hay entre reputación y RSC. La cadena surgió en 2010. Asociada a COPE, de momento emite en siete ciudades españolas (Madrid, Valencia, Zaragoza, Bilbao,Valladolid, Sevilla y Málaga), aunque destaca por la gran presencia que tiene en internet. La mayor parte de sus contenidos son de economía y finanzas, y desde septiembre del año pasado dedica a la reputación y la RCS una sección dentro del programa LÍDERES.

Francisco García Cabello es el locutor del espacio, que se emote de lunes a viernes de 18h a 21h. Sin embargo, la sección dedicada a la reputación y RSC solo se escucha los miércoles de 18.30h a 19.30. En el programa, según palabras de Gestiona Radio, "se aborda todo el amplio campo sobre los directivos y los Recursos Humanos, la RSC y la reputación, la comunicación y el mundo de los emprendedores". Ademásm los propios líderes de las empresas cuentan su historia empresarial en primera persona.

Fuente: Gestiona Radio.

domingo, 17 de abril de 2011

Acciones que afectan a la reputación


Una buena reputación de marca no se puede construir en dos días, se necesita mucho tiempo, esfuerzo y buenas guías comunicacionales para llegar a ser una gran marca. Pero, sin embargo, despojarla de esa buena reputación es bastante más fácil. Sólo basta con un par de malas acciones y el consumidor juzgará por sí mismo.
Asimismo, vivimos en un siglo en el que la publicidad nos rodea por todas partes. Estamos saturados de ella, nos acompaña en nuestro día a día, la tenemos tan presente que hasta la rechazamos. Por eso, cada vez se premian más a las acciones creativas porque no se limitan a ser solo publicidad, sino que sirven como forma de entretenimiento. El usar la publicidad de este modo hace que sea más fácil de digerir para el público y que se muestre más receptivo a recibir los impactos publicitarios.
Encontrar una buena idea y saber plasmarla no es tarea fácil pero cuando se consigue, los resultados pueden ser realmente buenos. Además, si hacemos que los individuos participen, los resultados pueden mejorar. Esto sucede con la mayoría de las campañas de T-Mobile. Esta que os mostramos aquí debajo se realizó en abril de 2009 en Trafalgar Square, Londres. Como veis la participación fue un éxito y se difundió a través de Youtube.

Muchas empresas quedan fascinadas por este tipo de publicidad e intentan imitarla, pero si no se les ocurre nada mejor ¿qué hacen?. Algo que no se debería hacer nunca, copiar.  En este caso la marca chilena Paris celebró su bicentenario copiando literalmente la acción de T-Mobile. Lo único que cambió fue la canción y tampoco pidió permiso para utilizarla.

Al principio a los chilenos les pareció una acción genial y muy creativa, pero esta imagen cambió cuando al día siguiente apareció el plagio en el periódico “Las Últimas Noticias”. La marca quedó bastante mal parada, y ante estos sucesos la única opción que les quedó fue retirar el spot de televisión y decir la verdad.
Finalmente, de este tipo de acontecimientos se aprende que “lo barato, sale caro”. Es mejor realizar otra acción, aunque sea menos creativa y más convencional, antes de copiar el trabajo de los demás.
FUENTE: Jorge Barahona


Reflexión:

En estos casos que la marca se ve afectada, y tan considerablemente, lo mejor es, primero retirar la campaña inmediatamente de todos los medios, ya se ha hecho bastante el ridículo al mostrarla y que los medios se hagan eco de semejante copia, porque en este caso está claro que fue una copia en toda regla. Y lo segundo, que esta lance un nuevo mensaje en el que pida perdón y se disculpe por el error cometido a todos sus consumidores.
Sabemos que este es un golpe duro para las marcas, pero ya que hoy el mundo 2.0 nos hace saber si lo que una marca nos dice es cierto o no en cuestión de segundos, para una empresa es un gran riesgo tomar este tipo de decisiones a la ligera. Pero en este caso la culpa no es sólo del anunciante, sino también de la agencia. Las publicidad juega un gran papel en la comunicación de la marcas con el cliente, aunque actualmente algunos estudios demuestran que la eficacia de la publicidad convencional ha descendido considerablemente.
Por este motivo las marcas apuestan por el spot pero de forma diferente, ya no se busca hacer un spot que se emita en televisión y que sirve únicamente para mostrar y vender un producto. Ahora la publicidad va más allá, se trata de crear pequeñas piezas gráficas que entretengan al espectador, que hagan que este conecte con el video pero sin presionarlo sobre la marca o el producto. Se apuesta por la creatividad, por ser el más original y además hacer partícipe al público. Y como hemos visto en este caso, copiando no se consigue creatividad ni originalidad. Además al usar a gente en la campaña, estos se pueden sentir engañados y que la idea en la que han participado con gran alegría y predisposición solo ha sido una copia.
En definitiva, son acciones que no benefician a nadie.

lunes, 11 de abril de 2011

La Reputación Corporativa en Internet

Hoy en día lo que está de moda es "lo 2.0", y la Reputación Corporativa no podía ser menos. Ya se empezaba a perfilar lo que sería la reputación corporativa 2.0 en el año 2008, cuando Kotler, padre del marketing actual, afirmaba que "en las empresas es importante contar con gente que supervise y vigile aquello que se dice en los medios de comunicacial social", ya que "el boca a boca, sea a favor o en contra, tendrá un impacto más grande que todos los anuncios que pagues".

Es evidente que, ante esta realidad, las empresas quieran tomar medidas para la gestión de su reputación corporativa en las redes. Sin embargo, muchas de ellas no disponen de departamentos especializados para tal fin dentro de su organigrama. En este caso, la solución que propone José Manuel Blanco, del depto. de Redacción de Contenidos de Internacionalweb, es "contratar un equipo especializado en marketing on-line", ya que "ellos conocen todos los trucos para gestionar la reputación", lo que "incluye trabajar en blogs, foros, redes sociales, generar informaciones propias, monitorizar resultados, y muchas acciones más."

Además, Blanco nos previene de que la gestión de la Reputación Corporativa en medios online no solo debería darse en casos de incidentes negativos, sino también en los positivos. Sí admite que "incluso las firmas más poderosas y ricas, no van a conseguir evitar que sus usuarios difundan sus valoraciones, y por ello las empresas deben contar con el apoyo de profesionales cualificados que les ayuden a contrarrestar cualquier incidente negativo y evitar que ese daño sea irreversible". Sin embargo, afirma que una gestión adecuada de la RC en la red "permitirá conocer el posicionamiento de su marca respecto a la competencia, ayudarle a descubrir sus fortalezas y debilidades, cuantificar la confianza que genera esa marca entre los usuarios, etc."

Vía:
Reflexión: Que las redes sociales suponen un gran avance en lo que a la gestión de la reputación corporativa se refiere no es nada nuevo. Que, sin embargo, hay que tener mucho cuidado con ellas, tampoco. De un tiempo a esta parte, Internet se ha convertido en "el medio de medios", ya que permite mantener en contacto a múltiples personas a la vez aunque estén en lugares completamente alejados. En el ámbito empresarial y de marketing, es indudable, además, que se trata de una herramienta muy útil. Como profesionales de la comunicación, hemos sabido adaptarnos a los cambios y nos hemos amoldado al "modelo 2.0" en las empresas. Remitimos a nuestros clientes a una página web, creamos microsites, tenemos cuentas de Facebook y Twitter, y nos preocupamos por mantener un diálogo abierto con nuestros consumidores.

Sin embargo, aunque Intenet nos permite tener un gran feedback con ellos, debemos tener en cuenta que es un medio en el que todo el mundo opina de todo el mundo. En un espacio en el que estamos tan "vigilados" resulta imprescindible que nos andemos con pies de plomo. Y es que la relación entre el consumidor y la empresa nunca ha sido tan cercana, tan humana como lo es hoy en día a través de las redes sociales. Por tanto debemos darnos cuenta de lo siguiente: del mismo modo que nosotros movilizamos masas mediante nuestra web, nuestro Facebook o Twitter, también es capaz de hacerlo cualquier otra persona en la red. En Internet, esa distancia entre "la empresa" y "el público" es más corta que nunca, y nada nos asegura que nuestra palabra tenga más peso que la de algún personaje importante en la red.

Sí, es cierto: que exista un diálogo con nuestro público objetivo es quizás una de las mejores cosas que podemos atribuirle a Internet, pero somos nosotros los profesionales, y somos los que debemos preocuparnos por gestionar correctamente ese diálogo. A lo largo de las reflexiones y las noticias que hemos ido viendo, hemos podido observar que la reputación corporativa se refiere mucho más a lo que la empresa hace y no a lo que la empresa dice. Es por eso mismo que debemos tenerle un cierto respeto a Internet como medio, puesto que todo lo que hagamos va a verse reflejado en él.

Si "metemos la pata", muy probablemente al día siguiente los blogs y las redes sociales se harán eco de esos acontecimientos y estaremos en el punto de mira. Es de sentido común que necesitemos controlar mucho lo que hacemos para evitar los rumores y los "bulos" a través de la red. En este "saco" entrarían también nuestros empleados y nuestros altos cargos en la empresa, ya que suponen la personificación de la misma y sus acciones y declaraciones también pueden influir negativamente en la reputación corporativa.

Por tanto, para gestionar correctamente la reputación de una empresa debemos tener presente siempre la siguiente afirmación. A mayor número de interlocutores, más compleja es la comunicación. En ese sentido, y teniendo en cuenta que Internet permite no solo la comunicación entre nuestro público y nosotros como empresa, sino también la de nuestro público entre sí, debemos considerar que todo lo que se diga de nosotros en la red (incluyendo lo que nosotros mismos decimos) va a ser un componente de nuestra reputación como empresa.